Se cotiza por estado, no por metros: dos departamentos iguales en Estación Central pueden costar muy distinto según lo que dejó el arrendatario anterior.
Lo que se hace en cada frente, dicho sin vueltas.

Retiro de polvo fino de yeso y cemento con aspirado en varias pasadas, limpieza de restos de pintura y adhesivo, y repaso de todas las superficies altas antes de las bajas.
En Estación Central se coordina con la fecha de entrega y se trabaja con el departamento ya vacío.

Se aprovecha que el recinto está vacío para llegar a todo sin mover nada.
Se evalúa el sifón y la rejilla, que suelen ser el origen del olor que nadie encuentra.

Desincrustado de sarro en llaves, mamparas y sanitarios, limpieza de fragüe, espejos, y revisión de siliconas con hongo.
Vidrios por ambas caras cuando el acceso lo posibilita, marcos, rieles y correderas, que es donde se acumula el polvo de obra.
Se revisan los rieles de los cajones y las guías de las puertas corredizas.
Terraza, logia, estacionamiento y bodega: barrido, lavado de piso y retiro del polvo que la obra dejó afuera.
Faena de apertura para un local recién entregado, programada después del último gremio y antes de montar la mercadería.
Retiro de bolsas, cartones, embalajes y restos menores de la obra o la mudanza, dejándolos en el punto de acopio que corresponda.
Con esto se sabe si la faena es de medio día o de dos días con equipo doble.
Esto es lo que sostiene una entrega sin descuentos ni discusiones.
En Estación Central el presupuesto se entrega con las fotos y no cambia mientras no cambie el estado del recinto.
El equipo trae productos específicos para sarro, grasa antigua y polvo de obra.
Se entrega registro fotográfico del estado final, que sirve para el acta de entrega del arriendo.
Servimos Estación Central y comunas cercanas de la Región Metropolitana, coordinando la fecha con su entrega.
Desde un departamento de un dormitorio hasta un local total antes de abrir en Estación Central.
No hacemos demolición, pintura ni reparaciones, y no retiramos escombros de volumen, que van con vehículo y permiso aparte. Los daños que no son suciedad, como el sarro incrustado con años, la silicona con hongo por dentro o la pintura sobre el piso, se informan en la visita, porque la limpieza no los resuelve.
Tres decisiones definen la faena: si es puntual o rutina, si el recinto estará vacío, y en qué momento del calendario entra la limpieza.
Una faena profunda bien hecha deja el recinto listo para varios meses de rutina normal.
Mover muebles pesados no es parte de la faena: si el recinto no puede vaciarse, se cotiza distinto.
La limpieza va después del último gremio. Si todavía falta pintar o montar, el polvo vuelve y hay que repetir.
Con las fotos se propone una opción con su porqué y se explica qué resultado esperar en cada caso. La decisión es suya y queda en la cotización.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Cuéntenos qué pasó en el recinto: obra, mudanza o arrendatario que se fue.
Se evalúa la carga real de trabajo y se entrega un valor cerrado por la faena completa.
Con polvo de obra se hacen dos o tres pasadas, porque la partícula fina vuelve a posarse.
Se entrega registro fotográfico del estado final si lo necesita para el acta.
Varias no son suciedad sino daño, y conviene saberlo antes de que se lo descuenten en la entrega.
Se resuelve con aspirado en varias pasadas y trabajando de arriba hacia abajo.
El sarro es mineral incrustado, no suciedad superficial: requiere producto ácido y tiempo de acción, y con años no siempre sale total.
La grasa de campana y horno se polimeriza con el calor y se vuelve una costra dura que no sale con desengrasante común.
El hongo de la silicona crece dentro del material: se limpia la superficie, pero si la mancha está adentro hay que cambiar la silicona.
En Estación Central es habitual después de una remodelación hecha con apuro.
En Estación Central se ve en todos los departamentos recién remodelados.
El olor a encierro de un departamento vacío suele venir de sifones secos, del refrigerador apagado o de humedad en un rincón sin ventilación.
En Estación Central es lo que aparece apenas se desocupa la propiedad.
Preparar el recinto es parte del resultado.
Pida la faena después de que salga el último gremio: si falta pintar o montar, el polvo vuelve.
Saque la basura y los embalajes grandes antes, o coordine su retiro como partida aparte.
Mande fotos de la cocina y los baños al cotizar: son los recintos que definen el valor.
Abra las llaves de los baños poco usados una vez por semana para que el sifón no se seque.
No tape el polvo de obra con aromatizante: hay que aspirarlo.
Deje el refrigerador apagado, abierto y descongelado si la propiedad queda vacía.
Trabajamos en Estación Central, un nodo de transporte y comercio con fuerte densificación en altura. Coordinamos la visita según su sector dentro de Estación Central —incluyendo el entorno de la Estación Central, Alameda poniente, Barrio Meiggs y Las Rejas— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Atendemos casas, departamentos, oficinas, locales comerciales y obras recién terminadas, con faena programada según su fecha de entrega y coordinando el acceso con la administración cuando el trabajo es de noche o en fin de semana. En el entorno de la Estación Central, Alameda poniente y el resto de Estación Central el equipo llega con su propio equipamiento, sin depender del lugar.
Todo lo que hacemos en Estación Central, cada uno con su propia página y su valor. Si necesita más de uno, se cotizan juntos en la misma visita.
Mándenos fotos y los metros y le damos el valor cerrado.
No. El valor se cierra por la faena completa, y si el trabajo toma más horas de las previstas, eso corre por nuestra cuenta. Lo que sí cambia el valor es que aparezca trabajo que no estaba en las fotos.
En Estación Central las entregas de arriendo siempre se hacen con el departamento ya desocupado.
En Estación Central recomendamos una pasada intermedia y la faena final cuando la obra es larga.
El polvo de obra es partícula fina que queda suspendida en el aire y vuelve a posarse horas después. Por eso la faena se hace con aspirado y en dos o tres pasadas, y aun así conviene un repaso si quedaba algún gremio trabajando.
Se trata con producto ácido y tiempo de acción, y mejora bastante. Con años de incrustación no siempre sale total, y eso se dice antes de empezar para no prometer de más.
Se retiran los restos menores, bolsas, cartones y embalajes, dejándolos en el punto de acopio que corresponda. Los escombros de volumen necesitan vehículo y permiso aparte, y se coordinan como otro servicio.
Sí, es uno de los usos más pedidos. Se prioriza lo que chequea el corredor (baños, cocina, vidrios, closets y rincones) y se entrega registro fotográfico del estado final para el acta.
En Estación Central la faena de apertura se hace después del último gremio y antes de montar la mercadería.
En Estación Central es frecuente en obra nueva, y se resuelve coordinándolo antes.
Depende del estado y del tamaño. Un departamento de dos dormitorios en buen estado es una faena de un día; uno post obra o muy cargado puede necesitar dos días o un equipo doble. Se le dice antes de empezar.
Sí, se pueden sumar a la faena. El lavado de alfombras y la limpieza de tapiz tienen su propia página y su propio valor, y conviene hacerlos en la misma visita para no repetir salidas.
Un mensaje basta: metros, cantidad de baños y para cuándo lo requiere.
Escribir por WhatsAppServimos Estación Central y su entorno inmediato. Mándenos los metros, fotos del estado actual y la fecha que necesita por WhatsApp, y coordinamos la faena.