Cubrimos desde una oficina de un piso hasta varios pisos de un edificio en Estación Central, con el mismo equipo fijo para que nadie tenga que explicar dos veces lo mismo.
Puestos, salas, baños, casino, pisos y basura. Lo demás se agrega si su oficina lo precisa.

Escritorio, pantalla, teclado, mouse, teléfono y silla. El punto de contacto es lo que pasa de mano en mano, y es lo primero que se desinfecta, no lo último.
En Estación Central las salas se ordenan entre reuniones: vasos retirados, sillas en su lugar y pizarra borrada.

Se revisan los dispensadores y se avisa cuando uno está fallando, antes de que quede sin insumo.
El interior del refrigerador se hace en la pasada semanal, con aviso previo para retirar lo que sea de cada uno.

Barrido, aspirado y trapeado de pasillos, accesos y áreas comunes, que es donde se concentra la tierra que entra en los zapatos.
Mamparas, divisiones, puertas de vidrio y ventanales por dentro, que son la superficie que más delata una oficina sucia.
Las manillas y el timbre se desinfectan en cada pasada.
Vaciado de papeleros, cambio de bolsa, traslado al punto de acopio del edificio y separación de papel, plástico y orgánico si la empresa recicla.
Bodega, archivo y sala de servidores: aspirado de piso, limpieza de estantes por fuera y control de polvo, sin mover documentación ni equipos.
Turno de tarde, noche o madrugada, con la oficina vacía, para que nadie trabaje con el aspirado encima ni con el piso mojado.
Lo que se mide acá es lo que después aparece en la pauta escrita.
Cuatro puntos, y cada uno se nota en la operación diaria.
En Estación Central recibe una pauta concreta, con la frecuencia de cada tarea, no una lista genérica de servicios.
Personal con uniforme, credencial y registro de entrada y salida cuando el turno es fuera de horario.
El valor mensual se cierra después de la visita y no cambia mientras no cambie la pauta.
Atendemos Estación Central y comunas cercanas de la Región Metropolitana, coordinando el horario con su edificio.
Desde una consulta de dos puestos hasta un piso completo de oficinas en Estación Central.
No hacemos aseo domiciliario ni reemplazo de personal interno: trabajamos con equipo propio, pauta escrita y frecuencia acordada. Las faenas puntuales, como la limpieza después de una obra o el pulido de pisos, se cotizan aparte porque son otro trabajo.
Tres decisiones definen el servicio y el valor. Conviene tomarlas antes de pedir un presupuesto, porque cambian el número más que cualquier otra cosa.
Conviene partir con la frecuencia mínima que sostiene el recinto y subir si hace falta, no al revés.
Si la oficina se ve sucia pese al aseo diario, el problema casi nunca es la rutina: es que falta la faena profunda.
En horario hábil el trabajo se ordena por zonas; fuera de horario rinde más, pero exige coordinar llaves y alarma.
En la visita se propone una de las tres opciones con su porqué. La decisión es suya y queda escrita en la pauta, con lo que incluye y lo que no.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Cuéntenos qué necesita limpiar y cada cuánto, aunque no tenga todo definido.
Vamos a verla, medimos, revisamos baños y pisos y armamos la pauta con la frecuencia que corresponde.
Se coordina la entrega de llaves o el acceso con la administración del edificio.
Queda un canal directo por WhatsApp para pedir cambios sin pasar por una central.
Casi todas tienen una causa concreta y una corrección igual de concreta. Ninguna se arregla con más producto.
El aromatizante solo lo tapa unas horas; hay que corregir el origen.
El camino oscuro no es polvo suelto, es tierra incrustada en la fibra por el tránsito. La aspiradora ya no la saca y necesita lavado.
La marca negra alrededor de la salida de aire es polvo que el equipo mueve y deposita. Indica filtro saturado o ducto sin limpiar.
Las huellas en las mamparas y puertas son inevitables, pero si están todo el día es que el vidrio quedó fuera de la rutina diaria.
En Estación Central se resuelve definiendo por escrito quién compra y quién repone, y con un stock mínimo en la oficina.
En Estación Central se ve en los pasillos de porcelanato y en el flotante cerca de la entrada.
El olor de la tarde casi siempre viene de la basura orgánica del almuerzo o del sifón del lavaplatos, no del piso.
En Estación Central es la causa número uno de cambio de proveedor de aseo.
Si aplica la mitad de esta lista, la frecuencia que requiere baja.
Ponga felpudo en la entrada y aspírelo seguido. La mayor parte de la tierra de la oficina entra pegada en los zapatos.
Desinfecte teclado, mouse y teléfono con paño, nunca con líquido directo sobre el equipo.
Defina por escrito qué superficies no se tocan: pantallas de sala, equipos de laboratorio, documentos.
Revise las rejillas del aire acondicionado cada tres meses y avise al especialista si están negras.
Guarde los insumos de aseo en un lugar cerrado y ventilado, nunca junto a los alimentos.
Pida que la pizarra se limpie con su producto, no con desinfectante, o deja de borrar.
Trabajamos en Estación Central, un nodo de transporte y comercio con fuerte densificación en altura. Coordinamos la visita según su sector dentro de Estación Central —incluyendo el entorno de la Estación Central, Alameda poniente, Barrio Meiggs y Las Rejas— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Atendemos oficinas, coworking, locales comerciales, consultas, clínicas, colegios y edificios corporativos, con el turno que exija cada operación y coordinando el acceso con la administración cuando el trabajo es fuera de horario. En el entorno de la Estación Central, Alameda poniente y el resto de Estación Central la visita de levantamiento se coordina en el horario que menos interrumpa.
Todo lo que hacemos en Estación Central, cada uno con su propia página y su valor. Si necesita más de uno, se cotizan juntos en la misma visita.
El valor sale de la visita. Sin ver el recinto, cualquier cifra es un número al aire.
Depende del tránsito de personas, no de los metros. Una oficina con atención de público requiere pasada diaria; una de diez puestos sin público suele andar con tres veces por semana. Conviene partir con la frecuencia mínima que sostiene el recinto y subir si hace falta.
En Estación Central muchas oficinas prefieren el turno de cierre. Se acuerda quién abre, quién cierra y cómo queda el registro.
En Estación Central recomendamos dejarlo cerrado desde el primer día: es el punto que más discusiones genera cuando nadie lo escribió.
Se asigna un equipo fijo a cada oficina, con uniforme y credencial. Cuando alguien falta, se avisa y va un reemplazo conocido, no una persona distinta cada semana. La rotación constante es la causa número uno de que un servicio de aseo se caiga.
La pauta es un documento con cada tarea y su frecuencia: qué se hace todos los días, qué una vez por semana y qué queda fuera. Se entrega antes de empezar, se chequea cuando cambia la operación y sirve para auditar el trabajo sin discusiones.
La rutina mantiene, no recupera. Alfombra, sanitarios a fondo, rejillas de aire y vidrios necesitan una faena aparte cada tres o seis meses, que se cotiza como trabajo puntual y se programa con anticipación.
Sí. Se atienden desde consultas y estudios de dos o tres puestos hasta pisos completos. En recintos chicos la visita suele ser semanal o dos veces por semana, y el valor se ajusta a eso.
En Estación Central la mayoría empieza con un mes de marcha blanca para ajustar la pauta antes de dejarla firme.
En Estación Central trabajamos con empresas, edificios y administraciones que necesitan documentación formal.
Las zonas restringidas se definen antes. La sala de servidores se aspira, nunca se trapea ni se usa líquido cerca de los racks, y el archivo se limpia con frecuencia baja. Nada se mueve de lugar sin que alguien de la empresa lo indique.
Queda un canal directo por WhatsApp con quien coordina el equipo, no una central de llamadas. Los cambios de pauta se dejan por escrito para que el equipo los reciba igual que el resto de las tareas.
Un mensaje basta para partir: metros aproximados, cantidad de personas y si hay atención de público.
Escribir por WhatsAppServimos Estación Central y su entorno inmediato. Indíquenos la dirección, los metros y la cantidad de puestos por WhatsApp y coordinamos la visita para armar la pauta.