En Lo Espejo trabajamos de noche o en día de cierre para no detener el servicio del local.
Desde un local pequeño hasta una cocina central con varias líneas, esto es lo que resolvemos en Lo Espejo.
En Lo Espejo se protege la línea de cocción antes de empezar, para que el trabajo no obligue a lavar todo después.
Desmontaje, lavado a fondo y reposición de los filtros baffle, más las canaletas y las trampas donde escurre la grasa condensada.
La cámara que hay sobre los filtros, dentro de la campana: es lo primero que recibe la grasa que los baffles no alcanzan a retener.
Un ducto de Lo Espejo que nunca se ha abierto puede tener una capa de varios milímetros pegada a la pared interior.
La cocina de Lo Espejo se llena de humo con la campana impecable cuando el problema está en el ventilador del techo.
En Lo Espejo la mancha de grasa alrededor de la salida es la señal visible de que el conjunto lleva tiempo sin servicio.
Los recintos de Lo Espejo con más de una campana necesitan el trabajo por líneas, no todas en una sola jornada.
El informe de Lo Espejo deja constancia asimismo de los puntos sin registro de acceso, si los hay.
En Lo Espejo coordinamos con el administrador el horario de acceso y de cierre del local.
Un local de Lo Espejo con programa llega siempre con el registro al día ante cualquier revisión.
En Lo Espejo el estado inicial se documenta antes de tocar nada, tramo por tramo.
En Lo Espejo lo que respalda el trabajo son las fotos del interior, no la palabra de quien lo hizo.
Le decimos cuánto cuesta antes de empezar, con el detalle de cada tramo del recorrido.
Se define de antemano hasta dónde se llega y qué registros hay que habilitar, sin sorpresas después.
Entregamos fotos del estado inicial y final de cada tramo, incluido el interior del ducto.
Atendemos Lo Espejo y comunas cercanas de la Región Metropolitana, coordinando la visita según su sector.
Trabajamos cocinas de alto volumen y locales pequeños. Cuéntenos qué se cocina y le confirmamos el alcance.
Para cotizar necesitamos tres cosas: qué se cocina —sobre todo si hay freidora o parrilla—, hace cuánto no se limpia el ducto y una foto de la campana y del recorrido si se ve. Con eso definimos el alcance real antes de ir, que es lo que evita las sorpresas de valor.
No todas las cocinas necesitan la misma frecuencia. Estos son los factores que la definen.
Una freidora carga el ducto varias veces más ágil que una cocina de vapor: la frecuencia sale de ahí.
Si nadie sabe cuándo se limpió el ducto por dentro, corresponde partir por el levantamiento.
Sin registros de acceso el ducto no se puede limpiar por dentro; habilitarlos es parte del primer servicio.
En cada visita en Lo Espejo le decimos con franqueza cuándo corresponde el próximo servicio, según cómo encontramos el ducto.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Escríbanos con fotos de la campana y del recorrido del ducto si se alcanza a ver, en Lo Espejo.
Coordinamos el horario de cierre del local y el acceso a la techumbre.
El trabajo se hace de noche o en día de cierre, sin detener el servicio del local.
Se cierra con la cocina en condiciones de uso y el informe entregado.
Estas son las consultas más habituales de restaurantes y casinos de Lo Espejo.
En Lo Espejo conviene descartar también la falta de aire de reposición: sin entrada de aire no hay extracción posible.
En Lo Espejo el goteo es riesgo directo sobre equipos calientes, así que no admite postergarse.
En Lo Espejo el olor persistente aparece aunque los filtros estén recién lavados, porque el origen está más arriba.
Si falta un filtro en Lo Espejo, la grasa entra directo al plenum sin ninguna barrera.
Ignorar la vibración en Lo Espejo lleva a cambiar el equipo cuando bastaba con limpiarlo a tiempo.
Hay una mancha de grasa alrededor de la boca de descarga en la techumbre. Es la señal visible de que el conjunto lleva tiempo sin servicio.
En Lo Espejo el informe queda disponible para presentarlo cuando lo soliciten.
Un ducto de Lo Espejo que nunca se abrió puede tener varios milímetros de grasa pegada por dentro.
En Lo Espejo lo que más determina el estado del ducto es el tipo de cocción, no el tamaño del local.
Pida siempre fotos del interior del ducto al terminar. Es la única forma de saber si el servicio llegó realmente hasta ahí.
Vacíe las canaletas y los recipientes de escurrimiento antes de que rebalsen. Cuando rebalsan, la grasa vuelve a caer sobre la línea de cocción.
Habilite registros de acceso en el ducto si no los tiene. Sin ellos no hay forma de limpiar por dentro, y es un gasto que se hace una sola vez.
Suba a mirar el ventilador de descarga de vez en cuando. Es lo que nadie inspecciona y lo que más determina el caudal real de la extracción.
No reemplace los filtros baffle por filtros de malla. Retienen bastante menos y el ducto lo paga.
Si el olor llega al comedor o a los vecinos, no espere. Es señal de que el problema ya está en el ducto o en la descarga, no en los filtros.
Trabajamos en Lo Espejo, una comuna popular del sector sur-poniente. Coordinamos la visita según su sector dentro de Lo Espejo —incluyendo José María Caro, Clara Estrella, Santa Adriana y El Pinar— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Atendemos restaurantes, casinos institucionales, hoteles, colegios, clínicas, panaderías y empresas con casino propio, coordinando el trabajo en el horario en que la cocina no opera. Trabajamos en José María Caro, en Clara Estrella y en el resto de Lo Espejo con el mismo alcance por tramos.
Todo lo que hacemos en Lo Espejo, cada uno con su propia página y su valor. Si necesita más de uno, se cotizan juntos en la misma visita.
Depende del recorrido del ducto, del estado en que esté y de si hay registros de acceso. Con el levantamiento previo entregamos el detalle antes de programar.
No. Los filtros son la primera barrera y apenas retienen parte de la grasa; el resto se deposita en el plenum, en el ducto y en el ventilador. Y la grasa del ducto es combustible: ahí es donde un incendio de cocina se propaga.
Depende de qué se cocina y cuánto. Se fija como programa y se corrige según cómo llega el ducto en cada visita.
El trabajo se hace de noche o en día de cierre, con la cocina fría. Con equipos calientes no se puede desmontar ni desengrasar bien, así que el horario se coordina con la operación del local.
Sí. Sin registro no hay cómo demostrar hasta dónde se llegó, y por eso el informe por tramos es parte del servicio.
Casi siempre porque el ventilador de descarga tiene el rodete cargado de grasa y perdió caudal. Es la parte que nadie sube a ver. Además puede ser el ducto con la sección reducida o falta de aire de reposición en el recinto.
Todo el recorrido, vertical y horizontal. Los codos y cambios de dirección son los que más acumulan y los que más se saltan cuando el trabajo es superficial.
Sí, rodete y carcasa completos, con las medidas de trabajo en altura que corresponden. Además se trabaja la boca de salida y su entorno, donde suele haber una mancha de grasa sobre la cubierta.
Significa que los filtros llevan tiempo dejando pasar más de lo que deberían y la cámara interior está llena. Se resuelve limpiando el plenum, no lavando filtros otra vez.
Sí. En cocinas de alto volumen coordinamos con el jefe de cocina para no interferir con los servicios y se programa por etapas.
Se habilitan los que falten. Es parte del levantamiento previo justamente para que no aparezca como sorpresa en el valor.
Por WhatsApp: mándenos el tipo de local, el equipamiento de la línea de cocción y la dirección en Lo Espejo. Una foto de la campana ayuda a definir el alcance.
Cuéntenos hace cuánto no se abre el ducto y coordinamos el levantamiento en Lo Espejo sin compromiso de contratar.
Escribir por WhatsAppServimos Lo Espejo y su entorno inmediato. Cuéntenos qué se cocina y hace cuánto no se abre el ducto, y coordinamos el levantamiento.