El equipo llega con su propio equipamiento y no depende de que haya agua caliente, aspiradora ni enchufes libres en el lugar.
El orden importa tanto como el producto, sobre todo con polvo de obra.

En Quilicura pedimos esperar a que salga el último gremio: si todavía queda un maestro trabajando, el polvo vuelve.
Se deja registro fotográfico del estado final, que sirve para el acta de entrega.

En Quilicura es donde aparecen las manchas que nadie había visto: detrás del refrigerador, bajo el closet, tras la cama.
Se revisa el sifón y la rejilla, que suelen ser el origen del olor que nadie encuentra.

El fragüe oscuro se trata con producto y cepillo, no con cloro puro, que lo deteriora.
Se retiran las etiquetas y protectores de vidrios nuevos.
Closets, cajones, despensa y muebles empotrados limpiados por dentro, siempre que estén vacíos.
En Quilicura la terraza suele quedar fuera de la faena y es lo primero que se ve desde el living.
Se deja el recinto listo para recibir mercadería, no solo barrido.
No se retiran residuos peligrosos, pinturas ni solventes.
Una faena profunda se cotiza por estado, no por metros. Por eso lo primero son las fotos.
Esto es lo que sostiene una entrega sin descuentos ni discusiones.
En Quilicura el presupuesto se entrega con las fotos y no cambia mientras no cambie el estado del recinto.
El equipo trae productos específicos para sarro, grasa antigua y polvo de obra.
Antes de retirarnos se recorre el recinto con usted y se corrige lo que falte.
En Quilicura y las comunas vecinas de la Región Metropolitana coordinamos según la dirección exacta.
Desde un departamento de un dormitorio hasta un local completo antes de abrir en Quilicura.
No hacemos demolición, pintura ni reparaciones, y no retiramos escombros de volumen, que van con vehículo y permiso aparte. Los daños que no son suciedad, como el sarro incrustado con años, la silicona con hongo por dentro o la pintura sobre el piso, se informan en la visita, porque la limpieza no los resuelve.
Tres decisiones definen la faena: si es puntual o rutina, si el recinto estará vacío, y en qué momento del calendario entra la limpieza.
La faena profunda se hace una vez y deja el recinto entregable; el aseo de mantención lo sostiene semana a semana. No se reemplazan entre sí.
Mover muebles pesados no es parte de la faena: si el recinto no puede vaciarse, se cotiza distinto.
La limpieza es siempre el último trabajo del calendario, nunca uno intermedio.
Con las fotos se propone una opción con su porqué y se explica qué resultado esperar en cada caso. La decisión es suya y queda en la cotización.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Mándenos por WhatsApp los metros, fotos del estado actual y la fecha que requiere en Quilicura.
El valor se cierra antes de empezar y no se cobra por hora extra si la faena se estira.
Se coordina el acceso, el ascensor y el estacionamiento con la administración.
Se retiran los restos menores y se deja el punto de acopio ordenado.
Varias no son suciedad sino daño, y conviene saberlo antes de que se lo descuenten en la entrega.
El polvo de obra no se barre: es partícula fina que queda suspendida y vuelve a posarse horas después. Por eso una sola pasada nunca alcanza.
Se dice antes hasta dónde se puede recuperar, para no prometer de más.
La grasa de campana y horno se polimeriza con el calor y se vuelve una costra dura que no sale con desengrasante habitual.
En Quilicura es lo primero que mira un corredor en la recepción de un departamento.
En algunos elementos la salpicadura ya penetró y no se retira sin dañar.
El yeso compactado en rieles y correderas impide que las ventanas deslicen y es lo que más se olvida en una limpieza post obra.
El olor a encierro de un departamento vacío suele venir de sifones secos, del refrigerador apagado o de humedad en un rincón sin ventilación.
Donde estuvieron los muebles durante años queda suciedad que nadie había visto: detrás del refrigerador, bajo el closet, tras la cama.
Una faena rinde el doble si el recinto llega preparado. Estas son las preparaciones que más ayudan.
Vacíe closets, muebles y despensa antes de la faena: lo que está adentro no se limpia.
No tape el polvo de obra con aromatizante: hay que aspirarlo.
Avise si hay sarro antiguo en mamparas: se trata, pero no siempre sale total.
Deje el refrigerador apagado, abierto y descongelado si la propiedad queda vacía.
Abra las llaves de los baños poco usados una vez por semana para que el sifón no se seque.
Mande fotos de la cocina y los baños al cotizar: son los recintos que definen el valor.
Trabajamos en Quilicura, una comuna del norte con fuerte crecimiento residencial e industrial. Coordinamos la visita según su sector dentro de Quilicura —incluyendo Ciudad del Este, Valle Lo Campino, San Ignacio y el cordón industrial norte— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Atendemos casas, departamentos, oficinas, locales comerciales y obras recién terminadas, con faena programada según su fecha de entrega y coordinando el acceso con la administración cuando el trabajo es de noche o en fin de semana. Ya sea en Ciudad del Este, en Valle Lo Campino o en otro sector de Quilicura, la faena se programa según su fecha de entrega.
Todo lo que hacemos en Quilicura, cada uno con su propia página y su valor. Si necesita más de uno, se cotizan juntos en la misma visita.
Se cotiza por la faena completa y por el estado del recinto, no por hora ni solo por metros. Dos departamentos del mismo tamaño pueden costar muy distinto según cuánta carga tengan la cocina y los baños, que se llevan la mitad del trabajo.
No, se cotiza la faena completa.
La faena profunda se hace con el recinto vacío: con muebles adentro se limpia alrededor y el resultado es otro. Si no se puede vaciar, se cotiza distinto y se acuerda por escrito qué se limpia por dentro y qué no.
Después de todo lo demás, sin excepción.
Porque es partícula fina suspendida; se trabaja en varias pasadas.
En Quilicura las mamparas antiguas son el caso más frecuente en entregas de arriendo.
En Quilicura coordinamos el retiro de volumen con quien corresponda si usted lo pide.
Sí, es uno de los usos más pedidos. Se prioriza lo que chequea el corredor (baños, cocina, vidrios, closets y rincones) y se entrega registro fotográfico del estado final para el acta.
Sí. Locales por abrir, oficinas recién remodeladas y recintos comerciales, con faena programada de noche o de madrugada cuando el centro empresarial o el edificio lo exigen.
En Quilicura es frecuente en obra nueva, y se resuelve coordinándolo antes.
Depende del estado y del tamaño. Un departamento de dos dormitorios en buen estado es una faena de un día; uno post obra o muy cargado puede necesitar dos días o un equipo doble. Se le dice antes de empezar.
Sí, se cotizan junto con la faena.
Escríbanos con su dirección en Quilicura y coordinamos la fecha de la faena.
Escribir por WhatsAppCubrimos Quilicura y su entorno inmediato. Mándenos los metros, fotos del estado actual y la fecha que necesita por WhatsApp, y coordinamos la faena.