El polvo de obra no se barre. Es partícula fina de yeso y cemento que queda suspendida y vuelve a posarse, así que la faena se hace en dos o tres pasadas con aspirado, no con escoba.
Lo que se hace en cada frente, dicho sin vueltas.

En La Pintana pedimos esperar a que salga el último gremio: si todavía queda un maestro trabajando, el polvo vuelve.
Se advierte antes qué daño no se resuelve con limpieza, para que no se lo descuenten a usted.

Se aprovecha que el recinto está vacío para llegar a todo sin mover nada.
Se revisa el sifón y la rejilla, que suelen ser el origen del olor que nadie encuentra.

En La Pintana el sarro de mampara con años no siempre sale total, y eso se dice antes de empezar.
Se retiran las etiquetas y protectores de vidrios nuevos.
Se aspira antes de pasar paño, porque el polvo de obra se transforma en barro si se moja.
En La Pintana la terraza suele quedar fuera de la faena y es lo primero que se ve desde el living.
Se deja el recinto listo para recibir mercadería, no solo barrido.
Se separa lo reciclable cuando el edificio tiene punto habilitado.
Con esto se sabe si la faena es de medio día o de dos días con equipo doble.
En La Pintana la mayoría de los problemas con limpiezas profundas son por cobros por hora que se estiran.
El valor se cierra por la faena completa: si toma más horas de las previstas, el problema es nuestro, no suyo.
En obra nueva a veces no hay luz ni agua habilitadas, y el equipo va preparado para eso.
Antes de retirarnos se recorre el recinto con usted y se corrige lo que falte.
En La Pintana y las comunas vecinas de la Región Metropolitana coordinamos según la dirección exacta.
Propiedades en entrega, obras recién terminadas y locales por abrir.
No hacemos demolición, pintura ni reparaciones, y no retiramos escombros de volumen, que van con vehículo y permiso aparte. Los daños que no son suciedad, como el sarro incrustado con años, la silicona con hongo por dentro o la pintura sobre el piso, se informan en la visita, porque la limpieza no los resuelve.
Tres decisiones definen la faena: si es puntual o rutina, si el recinto estará vacío, y en qué momento del calendario entra la limpieza.
En La Pintana la mayoría pide la faena por una entrega de arriendo o una remodelación recién terminada.
Cuando quedan muebles, se acuerda por escrito qué se limpia por dentro y qué no.
En obras chicas conviene una pasada intermedia y otra final, y así el resultado es superior.
Con las fotos se propone una opción con su porqué y se explica qué resultado esperar en cada caso. La decisión es suya y queda en la cotización.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Cuéntenos qué pasó en el recinto: obra, mudanza o arrendatario que se fue.
Se evalúa la carga real de trabajo y se entrega un valor cerrado por la faena completa.
Con polvo de obra se hacen dos o tres pasadas, porque la partícula fina vuelve a posarse.
Se retiran los restos menores y se deja el punto de acopio ordenado.
Cada una se inspecciona antes de entregar el valor.
Se resuelve con aspirado en varias pasadas y trabajando de arriba hacia abajo.
Se dice antes hasta dónde se puede recuperar, para no prometer de más.
La grasa de campana y horno se polimeriza con el calor y se vuelve una costra dura que no sale con desengrasante frecuente.
El hongo de la silicona crece dentro del material: se limpia la superficie, pero si la mancha está adentro hay que cambiar la silicona.
En algunos insumos la salpicadura ya penetró y no se retira sin dañar.
El yeso compactado en rieles y correderas impide que las ventanas deslicen y es lo que más se olvida en una limpieza post obra.
Se corrige el origen y se ventila; el aromatizante solo lo tapa.
Donde estuvieron los muebles durante años queda suciedad que nadie había visto: detrás del refrigerador, bajo el closet, tras la cama.
Con la mitad de esta lista ya se nota la diferencia.
Para abrir un local, programe la faena antes de montar la mercadería, no después.
Revise los rieles de las ventanas después de una remodelación.
Retire objetos frágiles y de valor antes de que llegue el equipo.
Si entrega un arriendo, pida el registro fotográfico del estado final.
Abra las llaves de los baños poco usados una vez por semana para que el sifón no se seque.
Avise si hay sarro antiguo en mamparas: se trata, pero no siempre sale integral.
Trabajamos en La Pintana, una comuna del extremo sur, mayoritariamente residencial. Coordinamos la visita según su sector dentro de La Pintana —incluyendo El Castillo, Santo Tomás, La Primavera y Pablo de Rokha— y comunas cercanas de la Región Metropolitana. Atendemos casas, departamentos, oficinas, locales comerciales y obras recién terminadas, con faena programada según su fecha de entrega y coordinando el acceso con la administración cuando el trabajo es de noche o en fin de semana. En El Castillo, Santo Tomás y el resto de La Pintana el equipo llega con su propio equipamiento, sin depender del lugar.
Todo lo que hacemos en La Pintana, cada uno con su propia página y su valor. Si necesita más de uno, se cotizan juntos en la misma visita.
Depende del estado, de la cantidad de baños y de si el recinto está vacío. En La Pintana el valor se cierra con fotos antes de ir.
No. El valor se cierra por la faena completa, y si el trabajo toma más horas de las previstas, eso corre por nuestra cuenta. Lo que sí cambia el valor es que aparezca trabajo que no estaba en las fotos.
En La Pintana las entregas de arriendo siempre se hacen con el departamento ya desocupado.
Siempre después del último gremio. Si todavía falta pintar, colocar o retocar, el polvo fino vuelve a posarse y hay que repetir la faena. La limpieza es el último trabajo del calendario.
Porque es partícula fina suspendida; se trabaja en varias pasadas.
En La Pintana las mamparas antiguas son el caso más frecuente en entregas de arriendo.
En La Pintana coordinamos el retiro de volumen con quien corresponda si usted lo pide.
En La Pintana además avisamos qué daño no se resuelve con limpieza, para que no se lo descuenten a usted.
Sí, y en el horario que el recinto permita.
En La Pintana es frecuente en obra nueva, y se resuelve coordinándolo antes.
Se define con las fotos, antes de agendar.
En La Pintana es habitual sumarlos en entregas de departamentos amoblados.
Responde quien coordina los equipos, no una central.
Escribir por WhatsAppAtendemos La Pintana y su entorno inmediato. Mándenos los metros, fotos del estado actual y la fecha que requiere por WhatsApp, y coordinamos la faena.